viernes, 17 de agosto de 2007

Camino a Mongolia

Poco a poco me voy despidiendo de Rusia, luego de tres intensas semanas en las que vivi muchas experiencias, recorri miles de kilometros, descubri mucha gente interesante, muchas fascinantes formas de vida. Si todo va bien en la conflictiva frontera ruso-mongola, maniana empezare la segunda etapa de este viaje: mi periplo mongol. El tren sale maniana muy temprano, y llega 25 horas despues a Ulan Bator. Ahi intentare cambiar moneda (de rublos a togrogs, la moneda mongola), e intentar descifrar los carteles en mongol para encontrar el hostel que reserve. Otra aventura mas. Sin embargo, siento que estoy mucho mas "curtido" que los primeros dias, cuando era un inocente y temeroso viajero, cuidandose a cada paso de posibles atracos, policias corruptos y demas amenazas. No se que disponibilidad tendre para conectarme en Mongolia, asi que anticipo que estare unos dias sin actualizar el blog. Hasta Mongolia, pues!

Mientras tanto, dejo un pequenio recital que ofrecia una familia siberiana en el Museo de Arquitectura en Madera, muy cerca del lago Baikal...

2 comentarios:

Sera dijo...

Jebluss:

Acabo de llegar de una mínima escapada de 8 dias a Escocia y constato (para mi sorpresa) que sigues vivo y además camino ya de Mongolia.

Bien. Has sobrevivido -contra pronóstico- al "invierno" ruso, algo que ni Napoleón logró. Aun puede seguírsete el rastro, cuando todo apuntaba a que a estas alturas ya habrías desaparecido definitivamente en esas inmensidades, esas blancuras. Esos parajes apenas hollados por pie (no ruso) alguno.

Veamos ahora que tal te va con Mongolia. ¿Sobrevivirás? He ahi el enigma, la pregunta.

Al volver -si vuelves finalmente- ¿lo harás transmutado en desgarrado y palabrero personaje dostoievskiano? ¿suerte de Mishia rioplatense? ¿Te adentrarás en las abisales profundidades del alma discursiva?

¿Voltearás la moral -la tímida moral de los mortales, rusos o no- cual Raskolnikov porteño?

Anónimo dijo...

Hola maco,

Me han encantado las fotos, que paisajes tan impresionantes. Que maravilla ver que aun quedan lugares de naturaleza pura, sin contaminar por el hombre.
Parece que tu aventura transiberiana no esta resultando tan peligrosa como pensabamos al principio.

Me alegro nuevamente de leer tus textos y de ver tus fotos.

Greetings from London.

Raquel
(La parisienne)