lunes, 27 de agosto de 2007

Los mil misterios de Beijing

Hoy se cumplen exactamente 30 dias desde que comenzo esta aventura. A veces pienso en todo lo que vivi y pase, y de a ratos siento que el viaje se me hizo largo, aunque otras veces siento que quisiera seguir un poco mas para descubrir, por ejemplo, la ciudad en la que estoy ahora. Beijing es inmenmsa, alucinante, contradictoria, a veces preciosa, a veces desagradable... Lo cierto es que tiene tanto para ofrecer que no podria descubrir todos sus misterios ni en dos semanas. Y solamente me quedan tres dias en Beijing. Hoy me levante con intenciones de ir a visitar la Ciudad Prohibida. Pero antes tenia que cambiar dolares por yuanes en el Bank of China... Tramite en el que tarde, mas o menos, hora y media. Cuando volvi para comprar la entrada la cola era tan larga que decidi dejarlo para el miercoles (espero levantarme temprano...). Me fui a recorrer una peatonal enorme y despues me perdi en un hutong, las tipicas calles angostas de Beijing. Alli encontre un negocio en el que vendian todo tipo de pinchitos de lo mas estrafalarios: langostas, caballitos de mar, insectos, larvas... Habia visto esto en un email que me enviaron una vez, y en ese momento dije "si eso es lo que se come en Beijing, habra que probarlo". Verlo en directo es diferente, pero igual tome coraje y le pedi al vendedor que me diera un caballito de mar. Asi era el aspecto de los pinchitos que estaba dispuesto a comer. Hasta que paso lo que sucede en el video que esta debajo...



Si! Los bichos se movian! Estaban vivos! Despues de eso ni siquiera se me paso por la cabeza intentarlo. Se me fue el hambre para el resto del dia... Finalmente decidi ir a visitar alguno de los famosos y cuidados parques de la ciudad. Entre en el Beihai Park, y estas son algunas imagenes...

Al lado de esta estructura, el relajante ruido del agua que corria.

Una bailarina en potencia haciendo piruetas frente al fotografo, en el Parque Beihai.

Descansando de tan larga caminata y de tanta humedad, tambien en el precioso parque Beihai.


En que estara pensando esta chica?


Y mientras escucho los carrasposos escupitajos del hombre que se sientan detras mio en este humedo locutorio pekines, vuelvo al hotel para acostarme lo mas temprano que pueda, ya que manana tengo que madrugar para ir a visitar uno de los puntos mas importantes de todo este viaje: la Gran Muralla China.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola guapo,

Es increíble el vídeo, pero tienes que atreverte a probar,aunque parezca terrible tiene que ser algo inolvidable también. En cuanto a lo de Beijing, me parece fascinante, su historia, su cultura, realmente me encantaría estar ahí. Espero poder visitarla pronto.

Aprovecha esos cuatro días a tope y hasta pronto.

Raquel

Helena dijo...

Ni hao, Franco!
Fue imposible acceder a tu blog desde la China mandarina!! Ahora te esribo medio de escondidas sentada en mi silla laboral, todavía con la cabeza en ese inmenso país que he recorrido durante un mes.Sólo decirte que está bien que madrugues para entrar a la Ciudad Prohibida, pero ten presente que siempre habrá muchos chinos que habrán madrugado más que tú y otros más perezosos que intentarán colarse!Disfruta de la ciudad, de su calor y su polución, de sus puestos callejeros (cómo ho trobo a faltar!), de sus bocinazos, de sus parques y sus templos, de sus escupitajos (com els trobo a faltar!) y de su gente hospitalaria que te recuerda que compartir una misma lengua no es imprescindible para comunicarse.
Un abrazo.
Pai pai!

Anónimo dijo...

Gregorio, toma valor amigo y no seas cagueta. Venga, a comer hipocampos que se acaba el mundo!!

David dijo...
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